Para mi bailar kandyan es conectar. Conectar con la belleza. Es compartir y generar espacio de contemplación. Es tomar responsabilidad de ser portadora de este conocimiento que tiene como propósito la sanación individual y colectiva. Por ende, dado el carácter ritual y ceremonial de esta danza, ofrendar danza Kandyan se convierte en un servicio que contribuye a ese bienestar.
Hace más de 10 años que conocí la danza Kandyan, en uno de los momentos más difíciles de mi vida. Cuando pude conocerla en mi cuerpo, asistiendo a mi primera clase, en el año 2015, me enamoré. Fue amor a primera bailada. Sentí que era lo que mi cuerpo necesitaba. Nunca antes había bailado alguna danza.
Desde ese momento no he dejado de bailar. He estudiado con diversas maestras y escuelas en Chile, asistiendo a clases regulares y participando de montajes escénicos, muestras de fin de año y, en 2018, del primer festival de danzas de India y Sri Lanka que se organizó en el país.
Por otro lado, he tomado workshops presenciales y online con maestros de Sri Lanka, para profundizar aún más en sus orígenes, su historia, su poder sanador y su relación con los centros energéticos del cuerpo. Mi estudio abarca tanto las piezas tradicionales del ritual Kohomba Kankariya como la ejecución del Getaberaya, el tambor exclusivo de esta tradición, integrando así el movimiento y el ritmo en mi práctica.
La danza Kandyan ha sido un pilar fundamental en mi sanación y desarrollo personal, facilitando una conexión profunda con mi voluntad y restaurando mi autoestima. Como disciplina integral, desafía mis planos físico, emocional y espiritual. Es una práctica de presencia plena que me permite reconocer mi arquitectura corporal y el sentido de pertenencia sobre mi propio territorio.
Es habitarme y ser presencia.
Si te interesa añadir un toque único, auténtico y ceremonial a tu evento, no dudes en contactarme. Me sentiré muy feliz de ser parte y compartir mi pasión contigo. ¡Quiero que bailes en mi evento! ✨